J. M. M. - Jerusalén - 23/06/2008
Líbano no zanja su inestabilidad política y los brotes de violencia se suceden después de un mes de relativa calma. Al menos tres personas murieron y 30 resultaron heridas ayer en choques armados sectarios en Trípoli, en el norte del país. Al despuntar el día, hombres armados suníes y alauíes se enfrentaron con fusiles y lanzagranadas causando daños en comercios, viviendas y automóviles y convirtiendo las calles de la ciudad en un desierto.
Trípoli ya fue escenario de violentos choques durante la grave crisis que se desató a mediados de mayo, cuando el Ejecutivo de Fuad Siniora anunció que tomaría medidas contra la red de comunicaciones que Hezbolá ha montado a lo largo del país. Poblada por una mayoría suní partidaria del partido de Saad Hariri -hijo de Rafik, el multimillonario ex primer ministro asesinado en febrero de 2005-, en la región de Trípoli conviven también alauíes y cristianos prosirios.
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- 23-06-2008
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