Llevar a Mariah Carey a la televisión no resulta sencillo, por la cantidad de gente que hace falta movilizar ante su intervención. "El equipo de Mariah sobrepasaba al del propio programa. Tenía dos personas para bajarla del sofá, por si se le rompía el vestido, una persona a sus espaldas por si acaso se caía y varias personas detrás de la cámara para asegurarse de que la iban a enfocar por su lado bueno", ha declarado Kate Garraway, presentadora del programa de la televisión británica al que acudió la cantante esta semana.